No estoy contento... Hoy no se ha aprobado la "Ley Sinde" pero... todavía sigue la intención de aprobarla y ya se sabe: "Tanto va el cántaro a la fuente..."
Una ley "ambigua" que permitiría cerrar páginas web sin ordenes judiciales, bajo control de no se sabe quien y en un tiempo record. Que interesa sobre todo a las grandes empresas... no a los creadores. A los grandes poderes del mundo.
Me gustaría ver una España donde los creadores de verdad cobrasen por su trabajo. Donde las empresas gestoras de derechos de autor sin ánimo de lucro no desviasen fondos a empresas privadas con ánimo de lucro donde... los "consejeros" de unas y otras son los mismos "creadores" o "no creadores". Me gustaría ver una transparencia en la gestión que beneficiase a los creadores y no a chanchulleros corruptos. Lo mismo se podría decir de los políticos... pero para mi son básicamente lo mismo: unos músicales, otros territoriales. Ambos buscando la ganancia personal de ellos y sus amigos... trístemente no de la cultura.
Un senador estadounidense bloqueó hace poco una ley similar en Estados Unidos con bonitas palabras: No se podían matar moscas a cañonazos y había que hacer una mejor ley... no un parche que cerrase sin control páginas web.
Aquí, en España, se ha metido la ley en una "disposición final segunda", de tapadillo, como si no fuera importante. Y no se ha aprobado por la presión del público pero, sobre todo, porque los que tenían el voto decisivo pedían más de lo que podían darles. Negociando con nuestros derechos.
Todo el mundo critica pero nadie ofrece alternativas. Ahí van las mías:
- Una gestión de derechos pública. Como hacienda... transparente. Que después ya vendrán las trampas.
- Leyes de derechos de autor justas que permitan, por ejemplo, a un emprendedor crear un videoclub por internet y que todo el mundo pueda ganar dinero de ello. Cosa que hoy en día no interesa a ninguna "empresa" pero que a la gente de la calle si le interesaría.

1 comentarios:
Lo peor, para mí, fueron esas "rebajas, rebajas, cambio ley Sinde por...", ese mamoneo de a ver qué me das a cambio de votar tu ley y, si no, no me interesa. Y ese retrasar la votación mil veces para que saliera al final lo que el gobierno quería. Un espectáculo vergonzoso. Es que ya, ni disimulan. ¡Qué fuerte! Deberíamos echarlos a todos a la calle en las próximas elecciones.
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